Y tras la mastectomía, ¿qué?
Por: Doctor Ángel Juárez | 19.10.2020 | Prensa

Y tras la mastectomía, ¿qué?

FUENTE: woman.es

Cuando te sientas en una sala de un hospital para esperar algún tratamiento contra el cáncer de mama, las conversaciones fluyen entre las mujeres y, en algún momento, siempre se toca el tema de la reconstrucción mamaria en aquellas a quienes le han realizado una mastectomía. Sobre ello hay opiniones muy diversas. Muchas mujeres deciden no reconstruirse y quedarse con un solo pecho,otras sí que lo desean pero aún no lo han conseguido. Las que optan por la reconstrucción inmediata aún parecen unicornios rosas, de lo poco frecuentes que son, aunque, en realidad, cada vez son más. En España cada año se practican 16.000 mastectomías pero solo se reconstruyen el pecho unas 4.800. Y, de ellas, 1.920 lo hace de manera inmediata. Muchas se quejan de no haber recibido la suficiente información sobre la reconstrucción inmediata o recibirla muy tarde. Algunas piensan que puede interferir en sus tratamientos y por eso no la solicitan, algo que según los profesionales no es cierto. Muchos mitos circulan alrededor de las intervenciones para reconstruir el pecho. Por eso, recibir información adecuada de los profesionales es fundamental. Pero a veces, en el afán por la curación del cáncer, se olvida que el proceso de restaurar el pecho también es muy importante para un gran número de las pacientes. “No se informa lo suficiente a las pacientes afectadas de cáncer de mama de las posibilidades de la reconstrucción mamaria, algo que supone un paso muy importante para dejar atrás las secuelas de la enfermedad. Lo prioritario evidentemente es controlar la enfermedad pero la salud no solo es ausencia de enfermedad, sino tener la misma calidad de vida que el resto de mujeres del entorno ausentes de patología”, señala Jaume Masià, director del Servicio de Reconstrucción Mamaria Avanzada y de la Unidad de Tratamiento Integral de Linfedema de Clínica Planas.

Avances en la reconstrucción mamaria

Para las mujeres que desean reconstruirse, el doctor Jaume Masià explica que las técnicas de reconstrucción mamaria se pueden dividir en dos grandes grupos: las que utilizan implantes y las que usan tejido propio, además de un grupo intermedio en el que se combinan ambas. “La forma de elegir las técnicas va en función de cada paciente. Hay que individualizar y personalizar cada caso en función de cuál ha sido el tratamiento de cáncer de mama recibido, así como su constitución física. No es lo mismo una persona que haya recibido radioterapia que otra que no. No es lo mismo una paciente a la que se le haya practicado una mastectomía conservadora de piel que una radical”, puntualiza. En los últimos años ha habido grandes avances en la reconstrucción mamaria, como poder estandarizar las técnicas de reconstrucción con tejido propio sin lesionar la musculatura de la paciente, técnicas microquirúrgicas, mastectomías subcutáneas y el uso de matrices dérmicas y mallas.

Además, ya es posible restaurar un pecho similar al de la paciente, al mismo tiempo en que se realiza la mastectomía. Sin embargo, esta última es una información que no suelen tener las mujeres operadas. Así, sólo un 12% de ellas se hace la reconstrucción inmediata y según un estudio de SECPRE, un 30% de las pacientes afectadas de cáncer de mama no reciben información sobre esta opción. Esa falta de datos deriva en que muchas pacientes reconocen que les da miedo por si interfiere en los tratamientos posteriores, algo que, sin embargo, rechaza Masià, que fue presidente de la SECPRE en 2011. “Los miedos vienen siempre por la falta de información. Ningún tipo de reconstrucción interfiere en el tratamiento oncológico de la paciente, ni afecta en el pronóstico de la enfermedad. Hay muchísimas pacientes que no reciben la información adecuada en cuanto a las posibilidades de hacer reconstrucción mamaria inmediata”, señala y considera que estaría contraindicada en “cierto tipo de tumores que tienen la posibilidad de recidivar muy rápidamente, en los casos en los que no podamos estar seguros de que los márgenes, por el tipo de tumor que está muy avanzado, requieran un control muy cercano o inmediato, o en determinados tipos de sarcoma”.

La importancia del pezón

Según datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (Secpre), del 30% aproximadamente de mujeres a las que se les reconstruye la mama tras una mastectomía, solo a entre el 30% y el 40% se les practica la micropigmentación de areola y pezón. Sin embargo, el doctor Ángel Juárez, Jefe del Departamento de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora del Hospital La Zarzuela de Madrid, explica que “la ausencia de mama tras una mastectomía es un recuerdo constante de la enfermedad, por eso la reconstrucción mamaria no se limita a una mejora de la estética, sino que permite dar carpetazo a un episodio muy duro. Y una mama no está completa sin su areola y su pezón, este último paso ayuda a sentir que se tiene una mama completa de nuevo, y con ello a pasar página”.

Para reconstruir el pezón hay tres técnicas. Una es la del colgajo de piel, que la propia piel de la mama plegada sobre sí misma para reconstruir tridimensionalmente el pezón. “En ocasiones, para darle más volumen al pezón, se rellena con grasa, cartílago, ácido hialurónico, hidroxiapatita…”, explica Juárez. Otra técnica es el injerto de pezón de la otra mama, cuando tiene dimensiones suficientes. La tercera posibilidad es la micropigmentación-tatuaje 3D, con la que se consigue una excelente sensación de volumen. “La micropigmentación ha supuesto una revolución, por sus magníficos resultados y por la ausencia casi completa de riesgos. Gracias al avance en las técnicas y a la enorme formación y experiencia de los profesionales que la realizan, podemos reconstruir la intrincada gama de colores y texturas de una areola natural”, señala Juárez. El cirujano aclara, además, que no causa problemas en las pruebas de seguimiento que deben realizarse para el control de la enfermedad. “Antes las tintas que se usaban para los tatuajes llevaban pigmentos metálicos que podrían interferir en la realización de las pruebas de radiología, como la ecografía y la resonancia magnética, pero los pigmentos usados en la reconstrucción de la areola no contienen metales, y por lo tanto no influyen en este tipo de pruebas”, subraya. Aparte de en la Sanidad pública y privada, hay iniciativas como Tatuaje Solidario Cáncer de Mama, que reúne a una serie de tatuadores que se ofrecen a realizar de forma altruista la micropigmentación-tatuaje 3D en las principales capitales españolas.

Entre los avances más recientes está una técnica nueva de reconstrucción de pezón mediante un implante de polietileno que ha creado la cirujana gallega Cristina Varela. Se trata de un dispositivo llamado Nupple que se injerta con una técnica mínimamente invasiva. “La intervención dura unos quince minutos”, explica Varela, cirujana de la unidad de mama del Hospital HM Rosaleda de Santiago de Compostela. “La técnica nació porque me interesaba mucho mejorar más el aspecto final de la mama, conseguir un volumen de pezón duradero en el tiempo”, afirma y explica que “se realiza una incisión mínima, colocamos por debajo de la piel un botón de pezón definitivo y a los dos meses se hace la micropigmentación para darle el color. El resultado es muy bueno”. También destaca que su mayor alegría es el impacto que tiene en sus pacientes. “Tengo muchas jóvenes entre ellas que están muy contentas porque dicen que ahora no tienen que ir dando explicaciones sobre su pecho, aunque mi mayor fan es una paciente de 65 años que está encantada con el resultado. Estamos haciendo un estudio sobre la satisfacción entre las pacientes y es bastante alto, de un 80”, cuenta. De momento, esta técnica solo se hace en el Hospital HM Rosaleda. “Había varios hospitales, tanto públicos como privados, interesados en ella y ya teníamos agenda para impartir la formación, pero con la epidemia del Covid todo se ha parado”, admite la cirujana, que reconoce que su mayor ilusión sería conseguir popularizarla. “Para eso la creé, para que el mayor número posible de mujeres pudieran acceder a ella. Es la guinda del pastel”.

Cuando no quieres reconstruirte

Pero, ¿qué pasa cuando no quieres reconstruirte? A Idoia Miranda le descubrieron un tumor en el pecho en 2018. Los médicos le dijeron los procesos por los que iba a pasar, que le iban a dar quimioterapia, cirugía, radioterapia y, cuando se recuperara, tocaría la reconstrucción del pecho. Sin embargo, tras informarse, ella decidió que no quería reconstruirse. El principal motivo fue que reconstruirme podía ser una operación, o varias, con sus más y sus menos, muchos menos. Empecé a ver fotos de los resultados y no me convencían. Haber pasado un cáncer me enseñó a valorar el tiempo y, la verdad, prefiero no gastarlo en un quirófano si no es imprescindible. Prefiero vivir”, explica Idoia Miranda. Su caso no es único. De las 16.000 mastectomías que se realizan cada año en España, solo se reconstruyen el pecho 4.800 mujeres, según la Sociedad Española de Cirugía Plástica y Reparadora (SECPRE). O sea, más de 11.000 deciden seguir sus vidas solo con un pecho, un 30%. Vaya, que no se trata de una o dos. Sin embargo, están muy invisibilizadas y soportan una fuerte presión social y médica. “Pero en realidad esa presión está basada puramente en cuestiones estéticas. Yo lo veo como paternalismo. En mi caso sentía que cuestionaban que yo fuera una persona con las ideas claras”, explica Idoia.

Aunque son mayoría las mujeres que no se reconstruyen, es un tema del que se habla poco y, así, no cuentan, por ejemplo, con sujetadores adecuados. Eso inspiró a Idioa, que se presenta como ‘activista uniteta’ desde su cuenta de Instagram ‘Tócate una teta’ [https://www.instagram.com/tocatelastetas/?hl=es], a promover junto a la comunidad feminista Teta y Teta la creación del sujetador Lola, para mujeres que, tras una mastectomía, han decidido quedarse con un solo pecho. Mujeres que no quieren llevar prótesis ni dentro, ni fuera del cuerpo. Como bien dicen en su web, Lola no es un producto comercial y, por tanto, “queda terminantemente autorizada su reproducción total o parcial”. Vaya, que hasta tienen un par de patrones descargables gratuitos para hacértelo tú misma. Sin embargo, Idioa entiende que es necesaria la implicación de las grandes marcas si quieren que estos sujetadores ‘uniteta’ lleguen con una mayor facilidad a todas. Además, necesitan hacer mejorar en los diseños y que sean más baratos para que estén al alcance de todas las mujeres. Por eso, han retado a algunas de las firmas más conocidas de lencería con el hashtag #massujetadorescomolola a subirse al carro de las mujeres que optan por ello. De momento, ya se han animado Oysho, Mango y Carrefour, que han contactado con ellas para diseñar nuevas versiones ‘uniteta’. Esa es, desde luego, una buena forma de apoyar a las supervivientes de cáncer de mama en toda su diversidad. Se trata de algún único, todas esas marcas que han escuchado. “Estamos haciendo historia”, reconoce Idoia Miranda, “pero al final lo que más me emociona es el trabajo de cara a otras compañeras, que nos escriben de cualquier lugar del mundo diciendo ‘me acabo de quitar la prótesis después de ver el vídeo del Sujetador Lola’. Para mí la mayor emoción es que ellas se sientan liberadas y vean que no están solas”.



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