Por qué no es lo mismo hacerse un lifting de labios que un relleno
Por: Doctor Ángel Juárez | 02.05.2021 | Prensa

Por qué no es lo mismo hacerse un lifting de labios que un relleno

FUENTE: VANITATIS - El Confidencial

El 95% de las mujeres está a disgusto con sus labios, según datos del estudio sociodemográfico internacional European Lip Market Survey Report, realizado por Teoxane. En España, las preocupaciones referentes a esta zona del rostro varían según la edad: “La falta de volumen es la principal inquietud de las más jóvenes, entre 20 y 35. Y, a partir de los 40 años, las mujeres ponen el foco en la ausencia de forma, hidratación y jugosidad”, asegura el médico estético Julián Bayón. Y, a pesar de que el uso obligatorio de la mascarilla pueda parecer un impedimento para poner el foco en los labios, los datos demuestran lo contrario: los retoques específicos de esta área han aumentado un 20% en el último año. “La mascarilla ha animado a aquellas personas que tenían miedo a retocarse por la inflamación y los hematomas que deja el procedimiento”, apunta el médico estético Alejandro Segarra.

La técnica más conocida para modificar la forma y conseguir un volumen extra en la boca son los rellenos de ácido hialurónico. Eso sí, “este tiene que ser el adecuado, ya que si no se opta por la textura idónea, puede endurecer, no aportar la turgencia óptima y no lograr un acabado natural. Lo ideal es escoger un ácido hialurónico de unas reticulación y concentración intermedias, que se adapten bien al tejido y no resten movimiento al labio que, al fin y al cabo, es un músculo”, aconseja la doctora Mar Mira, médico estética y codirectora de la Clínica Mira + Cueto. Pero para las personas que buscan una opción más duradera –el efecto de las infiltraciones suele durar alrededor de seis meses– pueden decantarse por el lifting de labios.

Este no es un procedimiento médico-estético, sino que se trata de un tratamiento quirúrgico. “Es una cirugía que se realiza para reducir el espacio que hay entre la base nasal y el arco de Cupido del labio, mediante una incisión y una cicatriz que queda escondida dentro de la nariz”, explica el doctor Ángel Juárez, jefe del departamento de cirugía plástica, estética y reparadora del Hospital Universitario de La Zarzuela. El surco nasolabial suele medir de 11 a 14 milímetros en un rostro femenino joven. El problema es que esta distancia “se va elongando con el paso de los años –de 1 a 4 milímetros cada década de la vida adulta– y proporciona un aspecto de cara más envejecida, por lo que la función del lifting de labios es acortarla y, además, conseguir un efecto de aumento del labio superior”, declara la doctora Pilar de Frutos, cirujana plástica y experta en medicina estética.

Este proceso de envejecimiento natural del labio superior es la razón por la que muchos cirujanos plásticos recomiendan este tipo de liftings como una solución permanente y antienvejecimiento que, además, también realza los labios de manera permanente, llegada a cierta edad. De ahí que, a pesar de que en Estados Unidos el aumento de labios con técnicas no inyectables haya aumentado un 71% desde el año 2000, según datos de la Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos (ASPS), en España seamos más conservadores y los doctores recomienden realizar este procedimiento, “en personas mayores de 45-50 años, cuando el hueso del maxilar superior empieza a perder volumen y el labio tiene menos soporte. Algo que se acentúa en caso de pérdida de piezas dentarlas”, aclara Juárez.

¿Cómo es exactamente esta cirugía? “Es un procedimiento sencillo, con anestesia local, en el que se hace una pequeña incisión en la línea de la base de la nariz para que la cicatriz quede escondida en las sombras de dicha base”, comparte de Frutos. Después se retira la piel del llamado labio blanco (la parte más cercana de la nariz) y así se acorta la distancia nasolabial y se consigue un repunte en el labio superior, que se aprecia tanto de frente como de perfil. Se termina con unos puntos de sutura, que se retiran a la semana. “La recuperación es rápida, ya que en dos días se puede hacer vida normal y en un mes la zona estará prácticamente recuperada”, concluye.

En cuanto al precio, esta cirugía cuesta alrededor de 1.500 €, mientras que los rellenos de ácido hialurónico suelen rondar los 350 €; aunque hay que recurrir a estos últimos periódicamente.



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